15.7.09
14.7.09
11.7.09
10.7.09
8.7.09
movimientos
para Mac
he soñado contigo
noche tras noche tras noche
tu lengua bífida
abriendo las puertas monumentales
de una distancia que ya no existe entre nosotros
estás aquí
tus brazos enormes me abrazan desde la frontera
el tiempo acelera como los aviones y los trenes eléctricos
la voluntad está llena de mariposas que migran a los trópicos
todo se mueve, todo nos acerca:
las estrellas satélite y su luminosa lentitud
las aves goteando plumas a lo lejos
la tierra alrededor del sol
tu cuerpo manipulando el fuego
mi oxígeno profeta que nombra los encuentros
el sexo de los hipopótamos y los elefantes
las tormentas y las placas tectónicas
los ríos
el polen
el polvo
las libélulas
la rotunda magnitud de este deseo
la impetuosa dirección de nuestros pies
he soñado contigo
noche tras noche tras noche
tu lengua bífida
abriendo las puertas monumentales
de una distancia que ya no existe entre nosotros
estás aquí
tus brazos enormes me abrazan desde la frontera
el tiempo acelera como los aviones y los trenes eléctricos
la voluntad está llena de mariposas que migran a los trópicos
todo se mueve, todo nos acerca:
las estrellas satélite y su luminosa lentitud
las aves goteando plumas a lo lejos
la tierra alrededor del sol
tu cuerpo manipulando el fuego
mi oxígeno profeta que nombra los encuentros
el sexo de los hipopótamos y los elefantes
las tormentas y las placas tectónicas
los ríos
el polen
el polvo
las libélulas
la rotunda magnitud de este deseo
la impetuosa dirección de nuestros pies
3.7.09
el dolor (de muela) despierta alucines que no le deseo a nadie.
mejor recreo en la memoria ensoñaciones micóticas de tiempos pretéritos con besos en las vísceras.
mejor recreo en la memoria ensoñaciones micóticas de tiempos pretéritos con besos en las vísceras.
caca de vaca
mis pensamientos trepidan esta noche hasta la corteza de unos insectos azules a los que le vimos la marca después de haber comido demasiados pajaritos hace tres semanas. ese día extirpamos las sonrisas de todas las gentes del pueblo con nuestras fachas cuestionables: los niños volteaban la cabeza para mirarnos mejor.
tú, con un morralito lleno de piedras mágicas y una aguja para coser árboles rotos o cualquier otra herida que necesitara el ojo de una aguja para mirarse por dentro, y yo, ligera caminera inventándome palabras eléctricas que sonaban a caracol antiguo, demasiado ebria de río para no decirte quédate conmigo, conseguimos que los panaderos quisieran regalarnos gustosos su manjares de azúcar y de harina y estiramos la circunferencia de nuestras monedas escasas para llevar de regalo un kilo de café. luego, las paredes del mundo se ofrecieron para que pintásemos su piel con chocolate o alguna fruta exótica espinosa, porque las espinas también tienen su encanto en la punta de la lengua.
en la parte de atrás de las camionetas se viaja mejor, siempre lo he dicho, con el viento haciendo nidos de colibrí, nidos de luna, en nuestro pelo sucio, en nuestro sudor experto en brechas y caminos. ¿a dónde te llevan tus talones quebrados de hurgar tanto kilómetro inconcluso, a dónde me dispara tanto manuscrito de lo que nunca escríbí?
tengo espirales de sílabas torcidas en idiomas inventados para cada noche de un abecedario en común entre nosotros. la palabra que imprimiste en mi piel germina flores moradas en su vientre obtuso que llenan de hechizos el fuego retorno de los besos.
bruja salitrosa yo, obsidiano brujo tú, te regalo todos los pajaritos azules que duermen en mi boca todavía.
tú, con un morralito lleno de piedras mágicas y una aguja para coser árboles rotos o cualquier otra herida que necesitara el ojo de una aguja para mirarse por dentro, y yo, ligera caminera inventándome palabras eléctricas que sonaban a caracol antiguo, demasiado ebria de río para no decirte quédate conmigo, conseguimos que los panaderos quisieran regalarnos gustosos su manjares de azúcar y de harina y estiramos la circunferencia de nuestras monedas escasas para llevar de regalo un kilo de café. luego, las paredes del mundo se ofrecieron para que pintásemos su piel con chocolate o alguna fruta exótica espinosa, porque las espinas también tienen su encanto en la punta de la lengua.
en la parte de atrás de las camionetas se viaja mejor, siempre lo he dicho, con el viento haciendo nidos de colibrí, nidos de luna, en nuestro pelo sucio, en nuestro sudor experto en brechas y caminos. ¿a dónde te llevan tus talones quebrados de hurgar tanto kilómetro inconcluso, a dónde me dispara tanto manuscrito de lo que nunca escríbí?
tengo espirales de sílabas torcidas en idiomas inventados para cada noche de un abecedario en común entre nosotros. la palabra que imprimiste en mi piel germina flores moradas en su vientre obtuso que llenan de hechizos el fuego retorno de los besos.
bruja salitrosa yo, obsidiano brujo tú, te regalo todos los pajaritos azules que duermen en mi boca todavía.
25.6.09
muela del juicio
después de despedirme de ti, ayer reordené los muebles de mi cuarto para darle nueva vida y no estancarme en eso de darle vueltas a la memoria para que siga bailando su musiquita enajenante. porque tu risa resonante me retumba en el cuerpo, sigo viviendo alegremente. aunque ayer en el taxi de camino al autobús en el que ibas a irte tuviera que llorar otra vez un poco, y decirte que te cuides mucho y te quiero y voy a extrañarte, y todas esas torpes boberías que se dicen torpemente en el último minuto de la despedida. lo curioso es que para enmascarar un poco mi vacío fui al dentista a que me sacaran una muela con un alicate de mecánico y el dolor me tiene adormecida y horizontal. la muela que removieron es horrible, pero tiene pies de caminante, como nosotros dos. estoy serena porque aunque no sé cuándo, sí sé que vamos a irnos juntos de viaje: sueño con cenotes sagrados y selva y pirámides mayas. mientras tanto, hundo mis dedos en miel de abeja para mantenerme saludable y recordar ciertos episodios contigo. anoche, entre las alucinaciones provocadas por el dolor intenso de la muela que perdí (hay quien dice que lo que perdí fue el jucio que me quedaba), me acordé de la forma que toman tus ojitos multicolor cuando te ríes, y dormí contenta, después de todo.
20.6.09
aguacerooooooooo
cancelé todos los compromisos hoy para seguir durmiendo. tin tan y cantinflas. abro los ojos un poco entre tanta mano calientita. vete pero vuelve pronto. yo voy a poner a cocer esas cabezas de pescado para hacer un caldo. tuve que salir diez minutos. los sábados se pone un mercado en mi calle y necesitaba escupir semillas de guayaba. pero empezó a llover. los vendedores gritaban "aguacerooooooooooo" de un lado a otro del mercadito, mientras colocaban grandes plásticos sobre sus puestos de fruta y verdura. yo necesitaba cambio para cincuenta pesos. y limones. y papas y cebolla para el caldo. caminamos agachados por entre los plásticos, pero los goterones de lluvia son inevitables. aguaceroooooooooooooooo. ahora ya volví a la cama. me duelen la barriga y las articulaciones. cinco munutitos más por favor antes de cocinar. al rato vemos otra película, ¿vale?
19.6.09
Condena al cierre de Casa de Mora
Junio de 2009, Ciudad de México
Las poetas del megáfono, colectivo internacional de mujeres poetas, queremos dejar sentada nuestra condena a lo que consideramos un injusto cierre de Centro Cultural Casa de Mora.
En un mundo donde cada vez es más escasa la promoción de la cultura y el arte, donde el crimen, la violencia y la injusticia social proliferan sin que gobiernos locales y nacionales los combatan o velen por el bien común de sus ciudadanos; el cierre de espacios alternativos de expresión y convivencia se muestra como un ejemplo de la descomposición de nuestras sociedades humanas.
Las autoridades de la delegación decidieron el pasado mes de mayo de 2009 cerrar las puertas de una casa que da cobijo a artistas y personas que gozan del arte y que a través de ella se sensibilizan para trabajar por un país y un mundo mejor donde los valores de la cultura transformen a individuos y colectivos.
Las rejas clausuradas de Centro Cultural Casa de Mora son la triste expresión de la intolerancia y la censura. Se le ha acusado a esta casa cultural de vender libros en la calle y de abrir su azotea a personas que declaman sus versos en libertad y armonía ¿Es esto acaso un crimen?
México y el mundo necesitan poesía, el combate a la inseguridad social y económica, no autoritarismo, y menos, la clausura de espacios culturales.
Por eso nuestro colectivo exige y solicita a las autoridades abrir de inmediato las puertas de este espacio creativo; les recordamos que su deber es velar por el bien común y no por la erradicación del arte y la cultura.
Las poetas del megáfono
En un mundo donde cada vez es más escasa la promoción de la cultura y el arte, donde el crimen, la violencia y la injusticia social proliferan sin que gobiernos locales y nacionales los combatan o velen por el bien común de sus ciudadanos; el cierre de espacios alternativos de expresión y convivencia se muestra como un ejemplo de la descomposición de nuestras sociedades humanas.
Las autoridades de la delegación decidieron el pasado mes de mayo de 2009 cerrar las puertas de una casa que da cobijo a artistas y personas que gozan del arte y que a través de ella se sensibilizan para trabajar por un país y un mundo mejor donde los valores de la cultura transformen a individuos y colectivos.
Las rejas clausuradas de Centro Cultural Casa de Mora son la triste expresión de la intolerancia y la censura. Se le ha acusado a esta casa cultural de vender libros en la calle y de abrir su azotea a personas que declaman sus versos en libertad y armonía ¿Es esto acaso un crimen?
México y el mundo necesitan poesía, el combate a la inseguridad social y económica, no autoritarismo, y menos, la clausura de espacios culturales.
Por eso nuestro colectivo exige y solicita a las autoridades abrir de inmediato las puertas de este espacio creativo; les recordamos que su deber es velar por el bien común y no por la erradicación del arte y la cultura.
Las poetas del megáfono
17.6.09
madrugada
la madrugada es un manuscrito con la caligrafía torcida.
la tinta de la noche desaparece poco a poco.
el sueño invade el color de las palabras que la nombran.
cuando el sol abre los ojos, ella se asegura
de borrar sus pistas temblorosas.
yo la he visto de frente pocas veces,
pero suele dejar sílabas rotas en todas mis libretas.
la tinta de la noche desaparece poco a poco.
el sueño invade el color de las palabras que la nombran.
cuando el sol abre los ojos, ella se asegura
de borrar sus pistas temblorosas.
yo la he visto de frente pocas veces,
pero suele dejar sílabas rotas en todas mis libretas.
3.6.09
chicle
hoy, llena de tu risa en el ombligo
tendría que darte algo imposible para llevar adentro de la espiral de tus orejas
estoy borracha de ti
y alegre de sentirte martillar al sol por las mañanas
por eso me gustaría decir las cosas que a estas alturas aprendí a no decir
ya no hago preguntas dolorosas
porque el tiempo se encarga de sus transparencias temerarias:
por ejemplo, esta mañana tuve miedo de la guerra
cada vez más cerca del desayuno
en cualquier otra casa no hubiera caído el silencio tan temprano
bomba de tiempo atómico desmenuzando la paz de cada día
por suerte quedan ganas de vivir, dijiste
abróchate los cinturones, pensé queriendo disfrazar de zebra mis mejores intenciones
yo también quiero ser libre, pensé otra vez
y desplazarme risueña como un pájaro cruzando el continente
pero esta mañana hubiera atrapado en el aire tus hilitos de baba
para tejer más huracán entre nosotros (una y otra vez)
hasta que empezara a temblar la tierra del principio pero no te lo dije
porque el peso del periódico enfrió el café muy rápido
y la calle desplegaba sus kioscos y vendimias aunque faltara viento
y pasó la tarde
con sus comidas y sus panes y sus nubes y sus florecitas robadas
y sus perras desinhibidas ladrando poco y mordiendo mucho
(iba a llover pero no llovió)
estuve a punto de consultar la baraja más pequeña del mundo
pero cambié mi destino por un chicle de menta
entonces no quise ser otra
y nadé entre las agujas de este día con un fósforo en la mano
pretendiendo saber alguna vez los símbolos ocultos
en la forma de las ramas de los árboles que se atreven a estar en la ciudad (en ésta)
después pensé:
yo soy un árbol
(de esos)
como un fósforo para tu olor a gasolina de noche
el silencio que cae como un martillo o un avión que se pierde saliendo de Brasil
(estoy escribiendo poco)
y soy la mano zurda que intenta escribir mientras me muerdes el cuello
no quiero ser otra –me asumo
soy el miedo alegre
que dejó de contarse los minutos atroces de las líneas de la palma
y en vez de hacer preguntas
te cambio mi chicle masticado por un poco más de tiempo
tendría que darte algo imposible para llevar adentro de la espiral de tus orejas
estoy borracha de ti
y alegre de sentirte martillar al sol por las mañanas
por eso me gustaría decir las cosas que a estas alturas aprendí a no decir
ya no hago preguntas dolorosas
porque el tiempo se encarga de sus transparencias temerarias:
por ejemplo, esta mañana tuve miedo de la guerra
cada vez más cerca del desayuno
en cualquier otra casa no hubiera caído el silencio tan temprano
bomba de tiempo atómico desmenuzando la paz de cada día
por suerte quedan ganas de vivir, dijiste
abróchate los cinturones, pensé queriendo disfrazar de zebra mis mejores intenciones
yo también quiero ser libre, pensé otra vez
y desplazarme risueña como un pájaro cruzando el continente
pero esta mañana hubiera atrapado en el aire tus hilitos de baba
para tejer más huracán entre nosotros (una y otra vez)
hasta que empezara a temblar la tierra del principio pero no te lo dije
porque el peso del periódico enfrió el café muy rápido
y la calle desplegaba sus kioscos y vendimias aunque faltara viento
y pasó la tarde
con sus comidas y sus panes y sus nubes y sus florecitas robadas
y sus perras desinhibidas ladrando poco y mordiendo mucho
(iba a llover pero no llovió)
estuve a punto de consultar la baraja más pequeña del mundo
pero cambié mi destino por un chicle de menta
entonces no quise ser otra
y nadé entre las agujas de este día con un fósforo en la mano
pretendiendo saber alguna vez los símbolos ocultos
en la forma de las ramas de los árboles que se atreven a estar en la ciudad (en ésta)
después pensé:
yo soy un árbol
(de esos)
como un fósforo para tu olor a gasolina de noche
el silencio que cae como un martillo o un avión que se pierde saliendo de Brasil
(estoy escribiendo poco)
y soy la mano zurda que intenta escribir mientras me muerdes el cuello
no quiero ser otra –me asumo
soy el miedo alegre
que dejó de contarse los minutos atroces de las líneas de la palma
y en vez de hacer preguntas
te cambio mi chicle masticado por un poco más de tiempo
30.5.09
26.5.09
nueva fecha Ecos
Casa del Lago Juán José Arreola
ECOS III
poemas recién horneados
Una interesante propuesta de lectura
donde se conjuga la poesía con:
lo escénico, el performance, la músíca, lo visual y las nuevas tecnologías
ENTRADA LIBRE
Miércoles 27 de MAYO
18:00hrs
Nicole Delgado
Eduardo de Gortari
Luis Arce
Aurelio Meza
Victor Ibarra
Roberto Banda
19.5.09
¡mi libro nuevo!
gente bonita:
después de dos años de trabajo, por fin sale a la luz mi poemario violencias cotidianas. es para mí un gran honor ser parte de la colección de poesía Limón Partido, del proyecto editorial Literal. el convite es el lunes, 25 de mayo de 2009, en el Café-Bar Las Hormigas, Casa del Poeta, a las 19:00 hrs. este día se presentarán los tres nuevos títulos de la colección: Transterra, de Gerardo Villanueva, NGC224, de Héctor Hernández Montecinos, y mis violencias cotidianas.
y para que no nos quedemos cortos de fiesta, nuestros editores invitan a mezcal de honor. ¡por favor vengan a compartir conmigo este momento tan significativo!
y para que no nos quedemos cortos de fiesta, nuestros editores invitan a mezcal de honor. ¡por favor vengan a compartir conmigo este momento tan significativo!
Presentación
violencias cotidianas
lunes, 25 de mayo de 2009
Café Bar Las Hormigas
Casa del Poeta
Álvaro Obregón #73
Colonia Roma
19:00hrs
violencias cotidianas
lunes, 25 de mayo de 2009
Café Bar Las Hormigas
Casa del Poeta
Álvaro Obregón #73
Colonia Roma
19:00hrs
18.5.09
a la izquierda del roble
esta tarde me senté debajo de un árbol en el bosque de chapultepec a mirar por debajo sus ramas. es una costumbre que tengo desde hace tiempo. y recordé inevitablemente aquel árbol de mango que me gustaba tanto en mayagüez, a donde iba a escribir y a fumar por las tardes después de salir de clase. por alguna razón, siempre asocio el recuerdo de ese árbol con Mario Benedetti.

en aquellos días, entre consignas de vieques sí marina no, encontré miles de cosas en su poesía simple y sabia. hasta las palabras de amor sonaban justas y decibles en sus poemas. quise decirle a muchos hombres no te salves. y diseñé tácticas y estrategias amorosas que nunca funcionaron demasiado. incluso, le regalé una copia de 'inventario' a un muchacho que me llevó a pasear en lancha por los manglares de la parguera. tiempo después, otro chico me recitaba por teléfono a la izquierda del roble y asunción de ti. y yo, en medio de la nieve, soñaba con tatuarle poemas de saliva en el jardín botánico para que Benedetti pusiera palabras a nuestros besos clandestinos. todo eso pensaba hoy, curiosamente. quise tener a la mano sus poemas, y leerlos otra vez en voz alta bajo un árbol del parque, quién sabe por qué.
mucha gente me ha dicho en distintos contextos que leer a Bendetti desdice de mí. que su poesía carece de dotes literarios, que está plagiada de lugares comunes, que es un cliché. pero a mí nunca me ha dado vergüenza conmoverme por las cosas simples. creo que eso es de lo más maravilloso que tiene la poesía: hablar del lugar común y que siga estremeciéndonos. para mí, Benedetti es un maestro -- la puntuación, el ritmo, la frontalidad, la cotidianidad de sus versos me siguen inspirando. quisiera algún día llegar a escribir poemas así, de esos que hasta los taxidermistas se aprenden de memoria.
siempre quise conocerlo, ser su amiga. llegar hasta Montevideo, entrar en su casa, rebuscar en sus cajones, leer su correspondencia. pero murió hoy. por suerte fue tan generoso que dejó miles de palabras importantes.
gracias Benedetti, por tanta poesía plena y lúcida.

después de todo el secreto es mirar hacia arriba
y ver cómo las nubes se disputan las copas
y ver cómo los nidos se disputan los pájaros*
y ver cómo las nubes se disputan las copas
y ver cómo los nidos se disputan los pájaros*
en aquellos días, entre consignas de vieques sí marina no, encontré miles de cosas en su poesía simple y sabia. hasta las palabras de amor sonaban justas y decibles en sus poemas. quise decirle a muchos hombres no te salves. y diseñé tácticas y estrategias amorosas que nunca funcionaron demasiado. incluso, le regalé una copia de 'inventario' a un muchacho que me llevó a pasear en lancha por los manglares de la parguera. tiempo después, otro chico me recitaba por teléfono a la izquierda del roble y asunción de ti. y yo, en medio de la nieve, soñaba con tatuarle poemas de saliva en el jardín botánico para que Benedetti pusiera palabras a nuestros besos clandestinos. todo eso pensaba hoy, curiosamente. quise tener a la mano sus poemas, y leerlos otra vez en voz alta bajo un árbol del parque, quién sabe por qué.
mucha gente me ha dicho en distintos contextos que leer a Bendetti desdice de mí. que su poesía carece de dotes literarios, que está plagiada de lugares comunes, que es un cliché. pero a mí nunca me ha dado vergüenza conmoverme por las cosas simples. creo que eso es de lo más maravilloso que tiene la poesía: hablar del lugar común y que siga estremeciéndonos. para mí, Benedetti es un maestro -- la puntuación, el ritmo, la frontalidad, la cotidianidad de sus versos me siguen inspirando. quisiera algún día llegar a escribir poemas así, de esos que hasta los taxidermistas se aprenden de memoria.
siempre quise conocerlo, ser su amiga. llegar hasta Montevideo, entrar en su casa, rebuscar en sus cajones, leer su correspondencia. pero murió hoy. por suerte fue tan generoso que dejó miles de palabras importantes.
gracias Benedetti, por tanta poesía plena y lúcida.
* fragmento de a la izquierda del roble










